Durante en paseo por medina de Fez, una de las cosas que más me impresióno fue esta curtiduría. Uno de los motivos era el tremendo olor a piel “muerta” que inundaban cada una de los rincones que aquella enorme tienda y que realmente se hacía muy desagradable, pero sobretodo, por la penuria con la que aquellos hombres tenía que trabajar la piel, sumergiendola en “cal viva” para ablandarla y limpiarla de pelo y lana..

Nos dieron explicaciones concisas de como se preparaba la piel desde que salía del animal hasta que te la llevabas a casa en forma de sandalias, bolsos, chaquetas, monederos, etc, etc.
Por supuesto, y después del preceptivo y obligado regateo, salimos de allí con un espléndido bolso…



Tampoco olía tan mal… Lo mejor es respirar profundamente…, y una vez invadidas tus fosas nasales y haber sobrevivido…, no te das cuenta del olor constante
jejeje